“Mitos y verdades sobre las gripes y resfriados”

Aunque inicialmente éste no iba a ser el tema de este post, he decidido cambiarlo a última hora tras pasarme este maravilloso puente de Diciembre no disfrutando de la vida con mi familia o amigos, sino agonizando 3 días en cama con fiebres de 38-39º que no remiten, tos, mocos,…

 

Una vez que el dolor de cabeza provocado por la fiebre me permitió abrir los ojos, me lancé a la maravillosa aventura de buscar en San Google toda la información posible sobre gripes y resfriados y como superarlos de la mejor y más rápida manera.

 

Cuántas veces no hemos dicho a los pacientes que no miren la información en internet, que es un error interpretar mal lo que leemos,…etc. Pues voy yo, y hago lo mismo. Pero yo me dije, no, voy hacer lo correcto, voy a buscar en el Pubmed (es un motor de búsqueda de libre acceso a la base de datos MEDLINE de citaciones y resúmenes de artículos de investigación biomédica) para basar mis aserciones en datos científicos y acabar con los falsos mitos pasados de familias en familias (como esa miel con limón que se tomaba mi madre después de dejarla 3 horas encima del viejo radiador de su cuarto de costura…aún me dan arcadas cada vez que recuerdo la primera vez que me obligó a tomarla).

 

Pero centrémonos de nuevo. El caso es que primero busqué en inglés “Flu Vaccine” (vacuna contra la gripe) y después de casi media hora consultando los 25.710 resultados que aparecían, decidí poner “Tratamiento de la gripe”, lo cual me dejó solamente 4 resultados. Y si ponemos sólo “Gripe” nos quedan 142 resultados. Conclusión, que si bien es cierto que no he revisado todos los estudios, la gran mayoría de estos estudios se basan en el tratamiento con fármacos y mientras la Miel de la Granja San Francisco no se decida a pagar un estudio científico sobre los beneficios de tomar su miel con limón para la prevención y curación de la gripe y resfriados, a nivel científico sólo los medicamentos han demostrado que mejoran los síntomas (que no curarla) de estas enfermedades tan comunes.

 

Por tanto, me lancé al “refranero” popular de soluciones para la gripe y resfriados. Y aquí sí que San Google sacó a relucir toda su artillería. De los veinte primeros resultados, los cuentos más repetidos son:

 

  • La vitamina C de las Naranjas: pues resulta que según la Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Vitamina_C – Fuentes_de_vitamina_C) la naranja no está ni entre las diez primeras frutas con más cantidad de vitamina C. Sin embargo seguimos promulgando el tomar zumos de naranja para prevenir y curar las gripes y resfriados. Sí es cierto que con la fiebre necesitamos ingesta de líquidos y que la vitamina C favorece a nuestro sistema inmune, pero no por tomar mucho zumo de naranjas vamos a evitar contagiarnos o curar la enfermedad.

 

  • El ajo, la cebolla, el propóleo y el jengibre: por poner una cebolla en la habitación no evitaremos coger o mejorar los síntomas de la gripe. Sí, por ingerirla, podemos favorecernos de sus propiedades antibióticas y antisépticas, pero sólo nos ayudará a mejorar los síntomas. Tampoco está demostrado que el jengibre y el propóleo funcionen, sí su función analgésica, pero no antivírica. En todo caso, si el jengibre y el propóleo lo tomamos como infusión, nos beneficiará para mejorar los síntomas, al hidratarnos y mejorar los síntomas de la gripe. El ajo por su parte, es eficaz para mejorar la función inmunitaria y ayudar a combatir el resfriado común, pero quizás más como prevención que como curación (https://nutricionsinmas.com/4-suplementos-alimenticios-para-una-vida-saludable/)

 

  • La vacuna contra la gripe, causa la gripe: otro de los grandes mitos que solemos escuchar. Lo cierto es que la vacuna de la gripe puede producir efectos secundarios (fiebre baja, dolor de cabeza y dolores musculares) que pueden llegar a confundirse con los síntomas de la gripe. Pero no, no causa la gripe. Aunque si antes de vacunarnos nos infectamos con el virus, la vacuna ya no hará efecto y contraeremos el virus igualmente

 

 

  • La vacuna contra la gripe nos protege de todos los virus: es otro mito falso. Las diferentes vacunas que cada año se promueven en los centros de salud, solamente protege del 70-80% de los virus de la gripe. Así que sí, puedes vacunar y coger igual la gripe.

 

 

  • Un resfriado puede acabar convirtiéndose en una gripe: de nuevo es falso, la gripe y los resfriados son virus diferentes y no se mutan. Lo que sí puede pasar es que nuestras defensas estén tan débiles que sufriendo un resfriado nos contagiemos con el virus de la gripe.

 

  • Los medicamentos antipiréticos ayudan a combatir la gripe: los medicamentos antipiréticos (que reducen la fiebre), como el paracetamol, no ayudan a combatir la gripe, aunque sí a combatir sus síntomas.

 

 

  • No existe un tratamiento médico: efectivamente, una vez contagiados, no existe un tratamiento médico. Todo lo que nos puedan recetar es para mejorar los síntomas de la gripe, como pueden ser los medicamentos antipiréticos.

 

  • El uso de cremas mentoladas: aunque no combaten directamente la enfermedad, son un excelente aliado en el combate de sus síntomas, ayudando a despejar las vías respiratorias.

 

  • Al toser hay que taparse la boca con las manos: no, no y no. Eso puede contagiar a otras personas. ¿Cómo? Por ejemplo, una persona tose cubriéndose la boca con la mano y luego le da esa mano a otra persona o abre una puerta con esa mano. Hay que toser tapándose con el brazo. Si te das cuenta de que te has tapado la boca con las manos al toser, es aconsejable lavarse o utilizar un desinfectante de manos para evitar la propagación de gérmenes.

 

  • Lavarse los dientes con un cepillo usado durante la enfermedad puede volver a enfermarte: realmente esto se trata de un mito completamente falso, por lo que no es necesario desechar el cepillo dental después de recuperarse de un resfriado. Esto se debe a que no es posible que una persona se vuelva a infectar con el mismo virus, pues al estar enfermo el sistema inmunológico crea anticuerpos específicos contra él, así que si el cepillo llegara a contenerlo aún después de haberte recuperado, los anticuerpos te protegerían para no contraer el mismo virus.

 

  • El virus de la gripe se contagia en lugares cerrados o por exposición a bajas temperaturas: sólo por frío no se coge una gripe. Tiene que haber un virus, eso sí, el frío es el ambiente ideal para el virus. El frío por sí solo puede ocasionar molestias faríngeas o nasales, pero si no está el virus en el ambiente y no penetra en nuestro organismo, no puede haber gripe. Igualmente, el virus de la gripe no se contagia en lugares cerrados. El virus se contagia a través de la tos o los estornudos entre una persona que está infectada y otra sana que está cerca. El virus no sobrevive en el medio ambiente, ni en lugares cerrados ni al aire libre. Sí puede depositarse en objetos, picaportes, teclados, teléfonos y durar allí entre 6 y 8 horas. En lugares cerrados con mucha gente es más probable que haya alguien con gripe que pueda estornudar o toser sobre otra y así contagiarla, pero no por el hecho de estar cerrado.

 

  • No hay que salir a la calle con el pelo mojado: por mucho que se empeñen nuestros padres y madres, no, el pelo mojado no provoca la gripe. La gripe es un virus, no se transmite a través del pelo mojado. Si un día no os da tiempo a secaros el pelo, tranquilidad, no vais a coger una gripe.

 

  • Hay que comer poco con la fiebre: efectivamente, pero con matices. Al igual que el mito anterior, por mucho que insistan nuestros padres y madres, si tenemos fiebre lo mejor que podemos hacer no es comer mucho, pero sí alimentarnos, sobre todo a base de sopas y caldos que nos rehidraten de la sudoración de la fiebre. Nuestro organismo necesita centrar todas sus energías en luchar contra la fiebre, no debemos quitarle energía a nuestro sistema inmune con una ingesta innecesaria de alimentos. Para neutralizar un rápido ascenso de la temperatura, lo que debemos hacer es hidratarnos constantemente, usar una toalla impregnada en agua fría en la frente o baños de agua templada a 37º.

 

Por tanto, si lo que realmente queremos es evitar contagiarnos de gripes y resfriados, lo primero que deberíamos hacer es llevar una correcta alimentación que fortalezca nuestro sistema inmune (http://blog.alkalinecare.com/2014/07/22/el-60-del-sistema-inmunitario-se-encuentra-en-el-intestino-mantenerlo-limpio-y-sano-previene-futuras-enfermedades/). Una de las dietas que más evidencia científica está demostrando (https://oscarpicazo.es/2016/05/31/paleodieta-bibliografia-actualizada/) es la dieta Evolutiva o Paleodieta (https://mhunters.com/es/blog/dieta-paleo-mejor-dieta-para-tu-cuerpo/ – search_box).

 

También deberíamos evitar el contacto directo con el virus, como hablábamos anteriormente. Pero si aún así nos infectamos con el virus, necesitaremos:

  • Una cama, el cuerpo no pide otra cosa.
  • Alimentarnos a base de caldos y sopas calientes que nos ayuden a rehidratarnos por culpa de la fiebre.
  • Hidratarnos continuamente a base de agua, zumos naturales e infusiones calientes.
  • Si lo creemos necesario, algún medicamento antipirético, como el paracetamol.

Y, sobre todo, paciencia, al fin y al cabo es u

By | 2017-12-26T11:06:05+00:00 diciembre 26th, 2017|Categories: maSSalud|0 Comments

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