¿Han surgido problemas estos días a la hora de realizar tus desayunos?

Continuamos con nuestro post de la semana pasada, ofreciéndote salida a los inconvenientes que los cambios de hábito hacen aparecer.

Realmente cuando hemos elegido una manera de hacer las cosas, es porque de alguna manera nos es conveniente, o fácil, o agradable. O porque volvemos a ponernos en modo automático.

Hemos desarrollado un sistema lógico por el cuál defendemos las razones por las que hacemos las cosas.

Después de haber bebido de la orina de avestruz diluida, mi resfriado desapareció, y tomé nada más, si no cree en la eficacia de este remedio entonces expliqueme cómo he podido curarme.

 

No siempre tenemos explicación a por qué algo funciona, o no funciona, pero eso no tiene que escudarnos en nuestra posición . Dicen que si la cabeza es redonda, es para que las ideas circulen.

Veamos, porque los obstáculos con los que nos encontramos nos dan una información muy valiosa. soluciones

El ser humano tiene una gran capacidad para crear herramientas, para generar alternativas a sus problemas. Así que confía en tu propio ingenio para buscar soluciones a los problemas, y no problemas a cada solución.

POR LA MAÑANA NO TENGO HAMBREno tengo hambre

Información que esconde: 

  • me levanto con poco tiempo para activar el apetito
  • he cenado mucho, o muy tarde
  • no me apetece, pero creo que debo hacerlo.
  • no tengo nada apetecible que desayunar.

Soluciones: 

  1. No desayunar es una opción.
  2. Cenar menos, o sobretodo más ligero. Verdura, un revuelto, algo que no me deje a la mañana aún hinchado.
  3. Coger fruta o frutos secos  y desayunar en algún descanso del trabajo más tarde

TENGO POCO TIEMPO PARA DESAYUNARsin tiempo

Información:

  • Me levanto demasiado temprano ya para preparar nada
  • No sé como organizar el tiempo
  • Dedico mucho tiempo a elegir ropa o a mis hábitos de higiene
  • Me acuesto muy tarde y me cuesta mucho levantarme

Soluciones:

  1. Al mismo tiempo que se prepara la cena puedes dejar un huevo cocido para el desayuno, o cortada alguna fruta.
  2. Seguramente primero haya que hacer algún cambio en el sueño, acuestate 5 minutos antes cada semana y vete ganándole ese rato a las mañanas.
  3. Intenta dejar la ropa elegida para el día siguiente y las cosas que necesites.
  4. Haz una pequeña reflexión sobre a qué cosas le estás dedicando demasiado tiempo que no son ni importantes ni urgentes.

YO NECESITO AZÚCAR POR LA MAÑANA.

Información: 

  • Seguramente comamos bastante azúcar desde hace tiempo.
  • Estoy algo bajo de energía
  • Puedo estar algo triste o nervioso.
  • No tengo costumbre y la información sobre el azúcar es errónea.

Soluciones: 

  1. A veces simplemente es que llevamos mucho tiempo comiendo cosas dulces por la mañana, que además es lo que nos venden por todas partes.
  2. Se puede ir incluyendo alguna cosas menos azucarada cada semana.
  3. No hay que renunciar a sabores dulces, lo que no es necesario es el azúcar añadido fuera del que ya poseen por si ciertos alimentos, revisa las recetas de la semana pasada.
  4. Sobretodo en verano la fruta sabe mejor, puedes incluir algo de miel o cacao de más del 70%. Poco a poco te irás habituando al sabor solamente de la fruta.
  5. Usa Leche de coco o de almendra para el café, o para el té. También para las macedonias o los batidos.
  6. Ten galletas preparadas o alguna receta sin lácteos ni harina de cereal. Come un trocito para quitarte el «mono».
  7. Algún día tomar una rebanada de pan de centeno con mermelada casera, o con membrillo, o con miel. Mejor que bollería, o pan de molde.
  8. Ir “desenganchándome”. El azúcar es muy adictivo. Poco a poco, en el café, en las cosas que prepare.Ir quitando comidas precocinadas, salsas preparadas, alimentos envasados. Cuanto menos grasos, más edulcorantes y azúcares deben usar para mejorar el sabor. Es por ello que luego nada nos sabe bien.
  9. Realizar algo de actividad física antes de desayunar, aunque sean 3- 5 minutos de un ejercicio sencillo.

HAGO MUCHA ACTIVIDAD FÍSICA Y NECESITO ENERGÍAenergía mañanas

Información: 

  • Miedo a que nos de una «pájara»
  • Sobre-entrenamiento
  • Mala organización de los horarios y tiempos de descanso
  • Déficit de hidratación.
  • Creencias erróneas sobre la alimentación.

Soluciones: 

  1. Revisa lo que desayunas habitualmente y date cuenta de la cantidad de nutrientes que te aporta desayunar como te hemos propuesto. A veces solamente es que tenemos la idea de que necesitamos cierta cantidad de azúcar para hacer deporte.
  2. Fíjate si el problema está en que estás entrenando demasiado, y lo que te pide el cuerpo no es azúcar si no agua, o descanso, o entrenamientos que te permitan recuperarte.
  3. Come como si fuera una comida más. Comer bien no significa comer poco.
  4. Vete cambiando progresivamente el desayuno. Los días que entrenes más solamente sustituye por ejemplo una par de galletas por una fruta. Y vete comprobando cómo te sientes.
  5. Se pueden hacer snacks, mezclando frutos secos, huevo batido, coco, chocolate y plátano o manzana para llevar.
  6. Si te agobia que te pase algo, lleva algo con azúcar. A las malas siempre puedes comer «algo con azúcar»

PENSAR EN HACER ALGO PARECIDO A UNA DIETA ME CREA ANSIEDAD.

Información: 

  • He estado a dieta muchas veces y he tenido efecto rebote.
  • Cuando no sé lo que me ocurre emocionalmente como.
  • Me desmotivo.
  • Soy demasiado estricto y no soy capaz de sostenerlo en el tiempo.

Soluciones: 

  1. Es mejor comer y saciarte que picotear “tortitas de arroz y barritas special kk” cada dos horas. O llenarte a chicles, coca colas zero.  Come! No es una dieta. No vas a dejar de comer nada para siempre. Hay que quitar falsas creencias sobre la comida.
  2. Si restringes demasiado— lo harás igual de mal que si te excedes demasiado. Estarás en el mismo extremo que es poco saludable.
  3. Come lo que quieras cuando lo quieras de verdad. No pasa nada por que un día desayunes algo que te apetece mucho. Solamente hay que tener en cuenta de que no puede ser tampoco, siempre que me apetezca. Igual que harías con tus hijos. A veces se puede conceder un capricho, no se puede educar cumpliendo todos los caprichos, ni rechazando todos.
  4. Si es ansiedad… habrá que buscar otros recursos. La comida puede que sea solamente la punta del iceberg. ansiedad comer

ES QUE NO TENGO FUERZA DE VOLUNTAD.

Información: 

  • Me critico y machaco cuando algo no me sale.
  • No tengo estrategias de cómo mantener una rutina.
  • Creo que las cosas dependen de la fuerza de voluntad en lugar de la organización.
  • No estoy comprometido con el objetivo.

Soluciones: 

  1. No tengas galletas y otras opciones en la despensa. Tener fuerza de voluntad es una cuestión de estrategia, no de fuerza mental.
  2. Prueba a decirte “hoy vas a comer sano, después si te apetece comes otra cosa” pospón el deseo de comer sin prohibiciones.
  3. Habla contigo con cariño. Criticarte durante este tiempo no te ha servido.
  4. Trata de que cada día sea lunes. Aunque lunes, martes, miércoles, lo hayas hecho mal a la hora del desayuno. Si ya lo haces bien dos días, son dos días que lo haces bien. Súmate los puntos positivos.
  5. Realiza la estrategia de los botes de nuestro anterior artículo.
  6. Comprométete con alguien más como un reto.
  7. Piensa en algo que hayas conseguido por ser constante: por ejemplo, mantener una amistad, cuidar una planta, sacar a tu perro, leer el periódico cada domingo. No tienen que ser hazañas. Si has conseguido hacer de una cosa una rutina, puedes hacerlo con otras . Tienes fuerza de voluntad. Solamente tienes que encontrar que te impulsa a mantener algo en tu vida con constancia.
  8. Piensa en alguien que admires si no por su fuerza de voluntad, y  fíjate en qué cualidades tiene, qué hace para mantener sus hábitos, pregúntale. Si nosotros no tenemos esos recursos, los podemos aprender, o copiar.

CAMBIOS DE HÁBITOS

 

La opción ideal es

Sostenible

Realizable

Motivadora

Deseable

Mejor opción que las actuales. NO LA MEJOR OPCIÓN DE TODAS.

Lógico. Siempre hay una opción más sana. Algo más biológico. Algo más ecológico. Algo que podrías hacer más y mejor.

Si es cierto, podrías levantarte, salir a correr, estirar, preparar platos de lujo, tener todo organizado. No comer más de la cuenta. Estar feliz con ello y muy motivado. Bueno, cuantos días, ¿dos, una semana? Entonces no nos vale de nada. ¿Con qué coste?

A veces lo mejor es hacer ALGO que no sea la peor opción. 

De hecho, con que quites un poco de lo malo y en lugar de 12 galletas te tomes 6 y una pieza de fruta. Ya es mejor que seguir diariamente tomando las 12 galletas.Haz cuentas.

Oye jefe, que no, como no me asciende y me sube el sueldo, no me cojo esa semana más de vacaciones que me ofrece.

Aquí o lo que yo pido o nada.

No es una cuestión de conformarse, pero a veces podemos elegir algo que nos es favorable, hasta que podamos acercarnos más a lo que deseamos. No desaproveches las oportunidades de hacer cualquier cosa hacia la calle de la salud. El mínimo cambio posible ya es un cambio.

Como pasa con la felicidad. No hay que perderse las pequeñas alegrías esperando a la gran felicidad.

Siempre puedo volver atrás. CUALQUIER DÍA DE MI VIDA, puedo volver a comer Cola-Cao y galletas. No es una decisión a vida o muerte. Si pruebo, y no funciona, no pasa nada. Ya buscaré otra manera que funcione para mí. Y las recaídas son parte del proceso.

Si recaíste, es que en algún momento dejaste de hacerlo. ¿Un día? Da igual, ya tienes la prueba de que es posible.

FASES CAMBIO

 

Los obstáculos, los peros, los no sé, los es que… nos dan información valiosa, sobre nuestra aptitud, nuestras habilidades, nuestras carencias, creencias y miedos. Nos informan sobre lo motivados que estamos, sobre la estrategia que estamos usando. No son nada más. No son impedimentos reales. Solamente dificultades.

APOYATE SOBRE EL OBSTÁCULO PARA LANZARTE MÁS LEJOS ( Alphonse de Lamartine)

Equipo Massalud.

Soluciones y obstáculos a superar.