EN CLAVE DE ESTRÉS: PARTE I

 

En estos momentos en los que, el que más y el que menos ha terminado sus vacaciones y empieza con la rutina del trabajo, el colegio, los atascos,…no es extraño escuchar “que estrés volver a la rutina” o “estoy muy estresado con el inicio del curso”.

Pero sabemos realmente lo que es el estrés, que nos puede ocasionar estrés y lo que puede repercutir en nuestra salud?? Hay diferentes tipos de estrés?? Cuales son los síntomas de estar estresado??Estas y otras preguntas trataremos de responderlas en este post de la forma más sencilla posible

Empecemos definiendo el estrés:
Nos referimos a la reacción que pone en marcha nuestro organismo ante una situación de emergencia. Esto quiere decir que no podemos denominar estrés a la situación que provoca la repuesta de nuestro organismo, si no a los mecanismos fisiológicos que se ponen en marcha en esa situación.

 

Por tanto, si estamos caminando por la calle y un pequeño perro se nos eche encima ladrando como si la vida le fuese en ello nuestra primera respuesta será apartarnos o incluso dar un pequeño salto. Parece que no ha sido nada pero notamos como nuestro corazón late más rápido y fuerte, como aumenta la temperatura de nuestro cuerpo e incluso como la respiración se acelera. Es probable que tras el susto inicial nos riamos de la situación…que me iba a hacer ese canijo!!…pero nuestro organismo ya ha generado una respuesta de estrés.

 

Por poner otro ejemplo, pensemos que estamos en el trabajo y se nos ha estropeado la impresora justo cuando la íbamos a utilizar. En principio no pasaría nada, pero sabemos que a nuestro jefe no le va a gustar un pelo, pues ya es la tercera vez que pasa. Pues en el momento que escuchamos llamar a la puerta de nuestro despacho es probable que se active una respuesta similar a la anterior, acelerándose nuestro ritmo cardíaco y la respiración. El problema es que esta respuesta la generamos ya solo con pensar en lo que sucederá cuando llegue el jefe (nuestro cerebro se anticipa y ya genera una respuesta de estrés) e incluso se reproducirá cuando revivamos la situación al contársela a nuestros compañeros….el cerebro humano es increíble, pero en ocasiones nos juega malas pasadas.

 

Que ha hecho nuestro organismo de forma autónoma y porqué?? Pues es más sencillo de lo que parece, ante una situación de este tipo nuestro organismo por medio de varios sistemas genera una respuesta en la cual prepara al cuerpo para pelear o huír, es decir llena nuestro torrente sanguíneo de glucosa (energía), lleva más sangre a los músculos, acelera el flujo sanguineo y la frecuencia respiratoria.

Todo esto es muy eficaz si nosotros salimos corriendo o nos abalanzamos sobre nuestro enemigo, pero quedaría un poco feo saltar sobre el jefe o salir corriendo por la ventana mientras damos alaridos como un mono. En su lugar nos quedamos en nuestro sitio, mantenemos la compostura y le hacemos una faena a nuestro cuerpo, pues toda esas sustancias de los sistemas endocrino y nervioso se quedan circulando libremente, lo cual a la larga como veremos no será nada beneficioso para nuestra salud.

 

Estos mecanismos no son nuevos, ya nuestros antepasados paleolíticos reaccionaban así, la diferencia radica en que la evolución de la especie nos ha llevado a que el comportamiento que sería natural para el ser humano no es el adecuado para la era y el contexto en la que vivimos. Con esto no quiero decir que cada vez que alguien se nos cuela en el super lo saquemos de los pelos…jajaja

Entonces las situaciones de estrés son sólo aquellas que nuestro cerebro asocia con un peligro potencial inminente para nuestra supervivencia o la de nuestra tribu?? Pues no!! o al menos no tal y como suena…El organismo también responde al estrés que le produce por ejemplo un desequilibrio del medio interno, por ejemplo un exceso de “azúcar” en sangre que en cierto modo también pone en riesgo nuestra supervivencia.

Esta respuesta viene dada porque nuestro medio interno debe estar siempre en homeostásis, es decir, en equilibrio .Por lo tanto, el sodio, el potasio, el calcio, etc deben estar en las concentraciones óptimas en cada momento y en cada lugar de nuestro organismo. Todo lo que haga variar esta situación de equilibrio se interpretará como un riesgo para la supervivencia y la repuesta no se hará esperar para volver todo a la normalidad

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Un ejemplo de este tipo de situaciones sería un aumento rápido de la glucosa en sangre por un atracón de dulces. El cuerpo activará todos los mecanismos necesarios para almacenar el exceso de glucosa como glucógeno y como grasa. Algo muy inteligente en los tiempo en los que el hombre del paleolítico podía pasar largos períodos sin comida, pero no tan adecuado al estilo de vida actual pues pocas horas después del atracón vendrá una nueva comilona y esa glucosa quedará almacena sin poder darle uso.

Con todo lo dicho hasta ahora ya tenemos claro que el estrés es una respuesta de nuestro organismo ante situaciones que ponen en riesgo real o potencial la supervivencia o el equilibrio de nuestro ecosistema, y que esta respuesta es orquestada por unos sistemas de los que hablaremos a continuación. Ahora bien, como realmente sucede esta respuesta al estrés??

Lo primero es dar la voz de alarma, y para ello nuestro cuerpo emplea sensores de presión , temperatura, luz, vibración, etc…que nuestro cerebro asocia con una posible amenaza. Estos sensores captan la información del exterior que tiene que ser transmitida a nuestros centros de procesamiento en el cerebro a través de impulsos nerviosos, más concretamente en el caso de las respuestas de estrés este centro sería el hipotálamo.

El hipotálamo es el encargado de iniciar la respuesta de estrés. Esta respuesta puede llevarse a cabo de dos formas:

• A través del sistema nervioso autónomo (se llama así por que genera respuesta automáticas y que no controlamos de forma consciente). Está conformado por el sistema nervioso simpático, relacionado con situaciones de lucha, huida y supervivencia y el sistema nervioso parasimpático, más activo en momentos de calma como la digestión o el sueño. Ambos sistemas están en continuo equilibrio, pero el que mayor actividad presenta en situaciones de estrés es el simpático, que es quien produce la rápida respuesta de aceleración del ritmo cardíaco y respiratorio, aumento de la temperatura y de la llegada de sangre a los músculos. Estos sistemas emplean diferentes nervios y mediadores químicos y producen respuestas en pocos segundos.

• La otra vía que emplea el cuerpo para responder ante estas situaciones es el sistema endocrino, mucho más lento que el anterior, puede tardar de minutos a horas y es más prolongada. En este caso el hipotálamo estimula otras glándulas que darán lugar a la producción de hormonas, la más importante en situaciones de estrés, es el cortisol. Entre sus comentidos está el de permitir la recuperación del organismo tras la respuesta inicial del simpático, además de fijar el suceso en determinadas áreas de nuestro cerebro. La importancia del cortisol es tal que tiene su propio ritmo de secreción sincronizado con los ritmos circadianos, por lo tanto tendremos un gran pico de madrugada para arrancar el día con fuerza y los niveles serán más bajos por la noche cuando debemos dormir y descansar. El sistema endocrino también utiliza otras hormonas, las llamadas endorfinas y encefalinas que presentan importantes efectos analgésicos.

Uff!! esta parte ha sido bastante densa pero podemos resumirla en que la repuesta de estrés se inicia en el hipotálamo y se lleva a cabo a través del sistema nervioso autónomo de forma rápida y del sistema endoncrino de forma más lenta y duradera.

Muy bien! ya sabemos como se produce la respuesta del cuerpo a estas situaciones pero entonces parece posible que haya respuestas muy variadas ante diferentes riesgos, y en efecto esto es así. Por esto mismo hablaremos de varios tipos de estrés con diferentes repuestas y consecuencias para la salud:

• Estrés homeostáticos: Respuestas para evitar el cambio y mantener el orden del medio interno
• Estrés alostático: Respuestas para adaptarse al cambio y establecer un nuevo orden interno
• Estrés pantostático: Respuesta para sobrevivir a una agresión global que amenaza la vida o la reproducción

Por el momento nos quedaremos aquí, no quiero llenaros la cabeza de más información por el momento, ya tenemos material suficiente para ver en nuestro día a día como son nuestras respuestas a diferente estímulos.

En la segunda parte de este post hablaremos sobre estos tres tipos y sus repercusiones en la salud a corto y largo plazo.

Gracias y hasta pronto!!

By | 2018-10-06T18:21:23+00:00 octubre 6th, 2018|Categories: maSSalud|0 Comments

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