EL MUSCULO ES LA MEJOR ASPIRINA

Hace 2 mil años, Hipócrates afirmó que “caminar es la mejor medicina del hombre”.

Y cuantos más años pasan, menos caminamos…

…supongo que también hubo muchos que dijeron que comer sano es la mejor medicina del hombre…

…no les falta razón…

…pero supongo que, como todo mensaje, cuanto más tiempo pasa, menos se recuerda de él…

…y así estamos ahora…

 

 

 

 

 

Hay un proverbio que dice:

Cuando la alimentación es mala,

la medicina no funciona.

Cuando la alimentación es buena,

la medicina no es necesaria.

 

Lo mismo ocurre con la actividad física. Actualmente es ampliamente conocida una hipótesis llamada “Síndrome de la inactividad física”. Esta hipótesis nos dice, que no realizar actividad física aumentará nuestra adiposidad abdominal, esto provocará una mayor infiltración de macrófagos en la grasa visceral, con lo que habrá una inflamación sistémica crónica que nos podrá provocar resistencia a la insulina, aterosclerosis, neurodegeneración, crecimiento tumoral…

Si echamos una miradita a los gráficos que están al inicio, podemos observar que el “Síndrome de la inactividad física” contiene todas o casi todas esas enfermedades que son las 10 principales causas de muerte mundial en 2015 según la OMS.

 

Y seguimos sin hacerle caso al pobre de Hipócrates…

 

Mi intención en este post es arrojar un poco más de información de cómo actúa el músculo para mejorar nuestra salud. Como explicar todos los efectos del músculo y el ejercicio sobre la salud en un post es imposible… hablaré brevemente sobre una nueva función que descubrieron hace poco para intentar convenceros de que os levantéis del sofá y os mováis. No hace falta correr una maratón, tranquilos, con calma, poco a poco… Hablo de que os levantéis y hagáis algo tan sencillo como caminar, subir escaleras, limpiar la casa… todo lo que implique una contracción muscular estimulará la síntesis de diferentes mioquinas y péptidos que promoverán diferentes adaptaciones en todo tu cuerpo, no sólo en el músculo, ya que este tiene comunicación directa con otros tejidos y órganos como el páncreas, hueso, hígado, cerebro, tejido adiposo, sistema cardiovascular. Y dado que…

 

EL MÚSCULO ESQUELÉTICO ES EL ÓRGANO MÁS GRANDE DEL CUERPO (EN PERSONAS NO OBESAS), SU IMPORTANCIA ES ELEVADÍSIMA.

 

 

 

 

 

 

El MÚSCULO esquelético es ampliamente conocido por su función mecánica, es decir, porque sin él seríamos incapaces de movernos, y con esto, incapaces de vivir. Gracias a esta importante función que tienen nuestros músculos, somos capaces de desenvolver todas nuestras actividades diarias, ¡DE VIVIR! pero, además, sus fibras musculares (los miocitos para ser más exactos) son capaces de producir y liberar proteínas y péptidos que pueden comunicarse con las células locales de los propios músculos (función autocrina/paracrina) u otros tejidos distantes (función endocrina), con lo que… ¡NOS HACEN VIVIR MEJOR!

Pero antes de ponernos en serio con este tema, es conveniente que explique la importancia del pH en un organismo. El pH, explicado de forma muy por encima, es como una barra de medir que nos indica si nuestro organismo es propenso para el desarrollo de células “buenas” (pH alcalino) o “malas” (pH ácido) y, por lo tanto, propenso a enfermedades o a un sistema inmune fuerte. Un organismo propenso a enfermedades es un organismo ácido que presenta una mayor cantidad de células proinflamatorias mientras que un organismo con un sistema inmunológico fuerte es un organismo alcalino con mayor cantidad de células antiinflamatorias.

Las proteínas relacionadas con este control pro/antiinflamatorio son las citoquinas, mediante la producción de efectos endocrinos. Principalmente son sintetizadas por el Sistema Inmune, pero en los últimos años, se descubrió que hay órganos capaces de sintetizar sus propias “citoquinas” y participar en el control de la inflamación y en otros muchos aspectos, como es el tejido adiposo (adipoquinas) y el músculo esquelético (mioquinas), además de otros…

 

GRASA Y MÚSCULO. EL YIN Y EL YANG.

 

 

 

El tejido graso, mediante las adipoquinas, también tienen una función endocrina, pero esta tiene una diferencia muy importante con respecto al músculo esquelético; la mayoría de los factores que producen son proinflamatorios, mientras que los factores producidos por el tejido muscular esquelético tienen consecuencias antiinflamatorias, ya sea directamente o indirectamente (esto último, por ejemplo, a través de mejoras en el sistema vascular). Diferencia clave ya que los adipocitos merman tu salud promoviendo un ambiente inflamatorio crónico en tu organismo que facilitará la aparición de enfermedades metabólicas y cardiovasculares inducidas por la obesidad, mientras que el músculo mejorará el Sistema Inmune y sobre todo la denominada “primera línea de defensa” y también mejorará el metabolismo, todo esto gracias al ejercicio.

 

Este es uno de los motivos de porqué la alimentación, sana evidentemente (alcalina = no inflamatoria), y la actividad física van cogidas de la mano y son tan importantes para nuestro completo desarrollo ideal y bienestar biopsicosocial.

Biopsicosocial porque como he mencionado antes, el músculo esquelético tiene comunicación directa con otros muchos órganos provocando mejoras en estos tres enfoques. Un ejemplo de estas mejoras se encuentra en la noción de que muchas personas afirman tener una sensación más agradable después del ejercicio. Esto puede atribuirse a un puñado de factores neurotrópicos y hormonas, incluido el factor neurotrópico derivado del cerebro (BDNF), betaendorfinas, serotonina, dopamina y noradrenalina. Sin embargo, no se sabe cómo los músculos se comunican con el cerebro y facilitan una mayor producción, acción o señalización de estos neurotransmisores.

 

 

Otro ejemplo es cuando, en respuesta al ejercicio, el tejido adiposo aumenta la liberación de ácidos grasos libres (AGL) a la circulación. De nuevo no se sabe cómo se comunican los músculos esqueléticos y el tejido adiposo. Todos estos ejemplos ilustran los efectos del ejercicio, que puede estar mediado por uno o más productos secretados por el músculo como un metabolito simple o ion liberado como el ion K+, ácido láctico, adenosina, etc. Sin embargo, hasta la fecha, no se han identificado metabolitos para mediar en la comunicación cruzada entre músculo-órgano.

Lo que sí se sabe hasta el momento es que esta comunicación entre el músculo y otros órganos no depende del Sistema Nervioso, si no que se comunican mediante factores humorales (hormonas) en el torrente sanguíneo durante la actividad física. Esto se descubrió al observar que los efectos del ejercicio mediante impulsos eléctricos en músculos paralizados en personas con lesiones medulares sin impulsos aferentes o eferentes eran los mismos que en personas sanas. Esto es un dato muy importante ya que nos indica que todas las personas, incluso personas sin capacidad contráctil, pueden aprovecharse de los efectos del ejercicio a través de impulsos eléctricos externos que contraigan el músculo.

 

¿QUIÉNES SON ESTAS MIOQUINAS?

 

Las proteínas y péptidos, que circulan por el torrente sanguíneo producidas por el músculo gracias a la contracción muscular, descubiertas hasta el momento son las siguientes:

1) IL-6

En respuesta a las contracciones musculares, las fibras musculares tipo I y tipo II expresan la mioquina IL-6, que posteriormente ejerce sus efectos localmente dentro del músculo (por ejemplo, mediante la activación de AMPK) y, cuando se libera a la circulación periféricamente en varios órganos en forma de hormona. Específicamente en el músculo esquelético, IL-6 actúa de forma autocrina o paracrina paraaumentar la captación de glucosa y la oxidación de grasas. IL-6 también es conocida por aumentar la producción de glucosa hepática durante el ejercicio o la lipólisis en el tejido adiposo. Además, a pesar de no ser una mioquina antiinflamatoria, sí que media efectos antiinflamatorios al inhibir los efectos del TNF (factor de necrosis tumoral, potencialmente inflamatorio y relacionado con todo tipo de enfermedades reumáticas y metabólicas) y producir IL-1ra e IL-10 (antiinflamatorias).

 

2) BDNF:

Proteína producida en las células musculares esqueléticas, que se incrementa mediante la contracción para mejorar la oxidación de las grasas de una manera dependiente de AMPK, muy probablemente actuando de forma autocrina y / o paracrina dentro del músculo esquelético. Además, el BDNF derivado de músculo juega un papel en la reparación, regeneración y diferenciación muscular. Por lo tanto, además de su papel bien conocido en neurobiología, BDNF se puede identificar como una miocina que desempeña un papel en el metabolismo periférico, la miogénesis y la regeneración muscular.

Además, el BDNF aumenta en el tejido cerebral en respuesta al entrenamiento agudo y crónico, y puede explicar el efecto que tiene el ejercicio en la protección contra enfermedades neurodegenerativas como la demencia.

 

3) Factor inhibidor de la leucemia (LIF):

Inducido en el músculo esquelético después del ejercicio, promueve la creación de las células satélite, el crecimiento muscular y la regeneración.

 

4) IL-4:

Promueve la hipertrofia muscular.

 

5) IL-7:

Promueve la hipertrofia muscular. Su expresión en el músculo esquelético en reposo aumenta con la adaptación del entrenamiento.

 

6) IL-8:

Función fisiológica actualmente desconocida. Se cree que ayuda a la creación de nuevos vasos sanguíneos en los músculos mejorando la circulación sanguínea y el aporte de nutrientes. Además, si se ha demostrado su papel directo en la supervivencia, proliferación y angiogénesis de las células endoteliales.

 

7) IL-15:

Promueve la hipertrofia muscular y reduce el tejido adiposo visceral.

 

8) Irisina:

Está regulada por el ejercicio y desempeña un papel en la extracción de las células grasas blancas en células “brite” con un fenotipo similar a la grasa marrón, que ayudan a quemar grasa y aportar calor al organismo. Un sistema de protección para ambientes fríos.

 

9) FGF-21 (Factor de crecimiento de fibroblastos-21):

Aumenta la oxidación de ácidos grasos y la gluconeogénesis sin aumentar la glucogénesis

 

10) Insulin-like 6 (Insl6):

En respuesta a una lesión, activa una mejor regeneración muscular. Además reduce la muerte programada de las células (apoptosis).

 

11) FSTL-1:

Efectos cardioprotectores.

 

12) Miostatina:

Péptido que se sintetiza a partir del ejercicio y que inhibe la hipertrofia muscular. Sin embargo, el ejercicio provoca también la proliferación de la folistatina, que inhibe la miostatina.

 

13) IGF-1:

Promueve la osteogénesis.

 

14) FGF-2:

Promueve la osteogénesis.

 

15) TGF-ß:

Promueve la osteogénesis.

 

 

 

EN RESUMEN…

¡Puntos a favor!

  • Promueven la hipertrofia muscular y miogénesis. (MAYOR MASA MUSCULAR INDICATIVO DE MEJOR SALUD)
  • Favorecen la oxidación de lípidos.
  • Aumenta la sensibilidad a la insulina.
  • Protección ante enfermedades cardiorespiratorias.
  • Protección ante enfermedades metabólicas.
  • Protección ante enfermedades neurodegenerativas.
  • Promueven la regeneración tisular.
  • Promueven la osteogénesis.
  • Reduce la apoptosis (muerte programada de las células)
  • Favorece la angiogénesis muscular (creación de vasos sanguíneos) mejorando el riego sanguíneo y el aporte de nutrientes al músculo.
  • Favorece la supervivencia, proliferación y angiogénesis de células endoteliales.
  • Favorece la neoglucogénesis. Vía metabólica principal en muchos deportes y actividad física intensa.
  • Promueve un organismo en un ambiente no inflamatorio.

 

¡PUNTOS EN CONTRA!

  • La miostatina inhibe la hipertrofia muscular, pero como el ejercicio también promueve la folistatina que inhibe los efectos de la miostatina, queda todo arreglado.

 

NO HAY PUNTOS EN CONTRA SI SE HACE ACTIVIDAD FÍSICA CON SENTIDO COMÚN. ES DECIR, PLANIFICADA Y PROGRAMADA POR PERSONAL CUALIFICADO.

 

AQUÍ OS DEJO UNA “RECETA” PARA PREVENIR LA GRIPE:

 

 

30 minutos de actividad física moderada planificada (caminar, andar en bicicleta, nadar, pilates, Tai chi, juego) al día para los adultos y el doble para niñ@s.

 

 

 

REFERENCIAS

  1. Organización Mundial de la Salud (OMS). 10 principales causas de defunción, 2015. http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs310/es/index1.html
  2. Mohr T, Andersen JL, Biering-Sørensen F, Galbo H, Bangsbo J, Wagner A, et al. Long term adaptation to electrically induced cycle training in severe spinal cord injured individuals. Spinal Cord. 1997;35(1):1–16.
  3. Pedersen BK. Muscle as a secretory organ. Compr Physiol. 2013;3(3):1337–62.
  4. Pedersen BK, Febbraio MA. Muscles, exercise and obesity: Skeletal muscle as a secretory organ. Nat Rev Endocrinol. 2012;8(8):457–65.
  5. Benatti FB, Pedersen BK. Exercise as an anti-inflammatory therapy for rheumatic diseases – Myokine regulation. Nat Rev Rheumatol. 2015;11(2):86–97.
  6. Fiuza-Luces C, Garatachea N, Berger NA, Lucia A. Exercise is the Real Polypill. Physiology. 2013;28(5):330–58.
  7. Pedersen BK, Saltin B. Exercise as medicine – Evidence for prescribing exercise as therapy in 26 different chronic diseases. Scand J Med Sci Sport. 2015;25:1–72.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

By | 2018-01-03T16:15:40+00:00 enero 3rd, 2018|Categories: maSSalud|0 Comments

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