¿¿A DÓNDE VAMOS??

 

 

 

 

Ey, …., sí, tú, eh,…, para, eh, por favor, …, párate un momento, inténtalo al menos; vamos, respira, .. , inspira por la nariz profundamente, espira por la boca hasta vaciar tus pulmones,; venga, repítelo 3 o 4 veces más, ¿podrás?¿tienes este mínimo momento para frenar un pequeño instante en esta vida que nos pasa casi sin querer a una velocidad que nos abruma y reflexionar sobre la pregunta que titula este POST.

 

 

Mis compañer@s y yo mismo entendemos la salud desde un enfoque en el que la persona debe integrar tres aspectos fundamentales para mejorar y mantener su salud, como son el aspecto psicológico(alguien deprimido por ejemplo no creo que sea el que se nos venga a la cabeza como referente saludable), el social (el cual implica todos los aspectos y relaciones familiares, amorosas e incluso laborales), y como no el biológico (en el cual estoy más familiarizado y por lo cual profundizaremos un poco más en él y que atañe los aspectos de alimentación/nutrición, sueño/descanso y como no el aspecto físico/entrenamiento).

Y vuelve a releer el triángulo de la salud: biológico-psicológico y social; seguro que aunque sea mínimo, algún componente de cada factor en el cual desglosamos la salud podemos y realmente debemos mejorar.

¿Por qué titulamos este post de este modo? Por muchas razones que no cabrían en un solo documento y que iremos desentrañando, pero vamos a enfocarnos ante todo en el aspeco físico de la salud, y más concretamente en los pésimos hábitos posturales que la sociedad nos está llevando a adquirir con los “adelantos” a los que todos, nos guste más o menos, nos tenemos que ir acostumbrando para integrarnos lo mejor posible en esta misma sociedad. Ahí va nuestra reflexión en ese aspecto a la susodicha pregunta del título:

Porque estamos empezando este ya 2018 con medios de transporte cada vez más rápidos, cómodos(hablaremos sobre este concepto más adelante), baratos(para según que bolsillos) y presuntamente ecológicos, pero sabemos realmente a dónde nos dirigimos.

 

Sí, claro que sí , que no vamos a negar que los avances, no sólo en cuanto a como transportarnos, sino los médicos(en los casos en que peligra nuestra vida), tecnológicos y demás nos han solucionado muchas penurias excesivas que han sufrido nuestros antepasados, pero desde nuestro punto de vista una cosa es el USO y otra el ABUSO (pudiendo extenderlo a casi cualquier aspecto y ámbito de nuestra vida).

Intento explicarme, proponiendo cuatro grandes inventos del siglo XX(casi ayer): el AUTOMÓVIL, el SOFÁ, la TV y el TELÉFONO MÓVIL como implemento final en nuestra vida.

 

Vamos uno por uno:

  • Claro que con el COCHE podemos ahora sortear grandes distancias antes impensables en tan corto período de tiempo y eso benefició las relaciones laborales, sociales y personales de la gente en general. Otra cosa es, y seamos sinceros, la mayoría de los que lean estas palabras han cogido el coche para ir a casa de sus padres, o ir a cenar o cualquier otro lugar, recorriendo una distancia que durante su infancia o juventud cubría casi sin darse cuenta poque iba charlando con sus amigos por ejemplo.

 

 

  • Con el SOFÁ nos encontramos algo blandito, mullidito y cálido que nos recoge tras innumerables horas y jornadas continuas de trabajo. Ahora el chaise-longue es el rey de los salones y nos “derramamos” en él de cualquier manera dejando la ergonomía de nuestra postura de descanso darse unas “vacaciones”(recuerda que del trabajo llegaste en coche, cuyo respaldo habitualmente registra unos grados de inclinación para hundir aún mas nuestra zona lumbar mientras vamos de un lado a otro en 4 ruedas).

 

  • Si decíamos que el sofá es el rey de los salones, vamos con la reina TV (y cada vez más de las cocinas, de los dormitorios, y si seguimos así pronto de los baños también). Nos emboba durante horas, a lo que si le vamos sumando que cada vez nos ofrecen más canales, incluso individualizando tus preferencias y horarios para que te puedas pasar todo el fin de semana viendo todos los capítulos seguidos de tu serie favorita (recuerda que estás de cualquier manera en tu chaise-longue con tu mantita y tus palomitas).

 

 

  • Y que decir de nuestra nueva mascota, compañer@, amig@, casi familia; nuestro teléfono móvil “inteligente”. Todos conocemos a alguien que si se le queda su Smartphone en su casa o simplemente se le queda sin batería, puede venir acompañado de casi un ataque de pánico pues se quedan sin su extensión con el nuevo mundo virtual. Pero no quiero apuntar sobre el aspeco social o enganche psicológico que pueda producir este artefacto sino a que me gustaría que el que lea estas líneas se fije en las posturas de la gente cuando está con el móvil en el metro, en la sala de espera de tu fisio o dentista, de tus amigos en el SOFÁ,… Esa flexión que realizamos desde la zona dorso-cervical adelantando nuestras cabezas embobándonos con lo que reflejan las pantallas, reflexiona sobre si puede repercutir sobre el resto de tu columna y consecuentemente tus posteriores posibles dolores.

 

 

 

Porque, una vez hecho este pequeño recordatorio sobre estos 4 inventos, vuelvo a repetir que bajo nuestro punto de vista, una cosa es el USO y otra el ABUSO; hay que volver al transporte a caballo y destruir nuestro parque automovilístico; hay que quemar nuestro sofá y poner la mesa redonda con sus regias sillas de madera del rey Arturo; o tirar nuestras tv´s por la ventana y los móviles por el inodoro,…. Aunque no totalmente radical, la respuesta a todas esas cuestiones es un NO.

El coche nos quita de muchos apuros, el sofá hace que te sientas confortado, la tv nos informa y entretiene, ayudándonos a olvidar un poco nuestros problemas, y por supuesto que el móvil (casi ya un ordenador) es súper útil para muchísimas funciones de la vida actual; pero vuelvo a pedirte una REFLEXIÓN:

-Porque seguramente podríamos reducir el tiempo que empleamos al día en cada uno de los 4 inventos propuestos (que si uno no te afecta tanto personalmente puedes cambiarlo por una infinidad de ejemplos que nos ofrece la vida moderna).

-Porque hemos llegado hasta la actualidad no por casualidad, tus antepasados conseguían en ocasiones llegar a ser felices sin ellos.

-Porque sinceramente creo que nos llevan a una alienación y dependencia de los mismos cada vez mayor.

-Y porque para mi, por eso os he puesto esos 4 ejemplos, todo este sistema de vida nos lleva a una debilidad cada vez mayor (en el aspecto puramente físico y mecánico ) del centro de nuestro cuerpo, lo que conocemos como el CORE.

 

 

¿Qúe es el CORE?

 

  • Core es un término en inglés que significa núcleo o centro, y que se utiliza para nombrar toda la zona muscular que envuelve el centro de nuestro cuerpo.
  • El Core, es nuestra faja abdominal, como un corsé formado por músculos. Este núcleo es el componente más clave en la construcción de un cuerpo fuerte, tanto en salud como para deportistas. Esto es así ya que al realizar la gran mayoría de los movimientos que realizamos tanto en la vida cotidiana como al realizar cualquier deporte, implica la utilización de toda esta musculatura, que ante todo debe estabilizar toda nuestra espalda para realizar un movimiento más preciso con nuestros miembros en los “extremos” de nuestro cuerpo.
  • Si ese centro no está trabajado, no hace lo que tiene que hacer (estabilizar), es fácil entender que esos extremos del cuerpo (los hombros, caderas, rodillas,…) tendrán que realizar su trabajo más el que no realiza el centro de tu cuerpo, con lo que con la suma de esos “trabajos repetitivos excesivos” nos llevará irremediablemente a una lesión (según que otra articulación o zona en concreto de tu cuerpo según la actividad que realices vaya “comiéndose” el trabajo inexistente de tu CORE.

 

¿Que músculos componen el core?:                                                (8)

Diferentes autores incluyen diferentes músculos, pero en línea general se coincide que esta formado por los abdominales profundos(transverso abdominal), oblicuos, musculatura profunda de la columna, musculatura lumbar, flexores y extensores pélvicos, los glúteos y ante todo el suelo pélvico como máximo estabilizador de este complejo, ya que su activación implica la co-activación de los anteriores.  Es decir toda la musculatura que envuelve la parte central de nuestro cuerpo

 

  ¿Qué nos aporta?:

– Nos aporta estabilidad. El core es el centro de gravedad del cuerpo, y hace que desarrollemos un buen equilibrio y una buena coordinación.

– Control de nuestra postura corporal: Un Core fuerte nos permite un mayor control de la postura de nuestro cuerpo.

– Reducen el riesgo de lesiones, porque nos permite mantener estable el cuerpo y proporciona más fuerza a nuestras extremidades.

– Nos alivia el dolor de espalda: Los estudios nos muestran que más fuerte tengamos el core menos dolor de espalda se padece y cuando se tienen el dolor en la zona lumbar el entreno controlado de core lo alivia.

– Mayor eficiencia en los movimientos y : Un core fuerte hará que haciendo menos tengas más, es decir que tus movimientos podrán ser más potentes.

– Nos ayuda a respirar mejor.

– Protege los órganos internos.

 

 

 

CONCLUSIONES:

Las facilidades del mundo moderno nos ayudan a mejorar nuestro bienestar personal, pero si las usas de un modo más responsable beneficiarás tus hábitos posturales y sobre todo si tu trabajo, afición o deporte hace que pases muchas horas sentado o adoptando posiciones en los que la estabilidad se ve demandada especialmente, entiende que sin un CORE bien trabajo de modo regular y periódico, la consecuencia prácticamente inevitable es que tu cuerpo te devuelva tu falta de responsabilidad en el trabajo en forma de lesiones, y que si continuamos en este círculo vicioso de malas posturas-lesión-mala recuperación (no ir al principal problema) la solución está en un pozo sin fondo.

Así que ya sabes :   WORK,WORK,WORK(A currar)!!!

By | 2018-03-11T19:18:38+00:00 marzo 11th, 2018|Categories: maSSalud|0 Comments

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